Apenas llevan unas horas en Fiji, pero los duques de Sussex ya han tenido tiempo de acudir a varias citas oficiales en el país insular. Después de ser recibidos por el presidente y su esposa a su llegada y ser los protagonistas de un acto de bienvenida realizado en su honor, el príncipe Harry y Meghan Markle se han desplazado al Grand Pacific Hotel para asistir a la primera cena de gala de este tour por Oceanía. En este evento, la Duquesa ha presumido de sus nuevas curvas gracias a un diseño digno de alfombra roja que evoca a su etapa como actriz y cuenta con uno de los detalles favoritos de las celebrities de Hollywood.
Si a su llegada a Fiji acertó con un simbólico y correcto conjunto en blanco impecable que recordaba inevitablemente a su cuñada Kate Middleton, unas horas después Meghan ha decidido abrazar su pasado como actriz para deslumbrar con su primer look de gala premamá con el que, de paso, ha rendido homenaje al país anfitrión. La duquesa de Sussex se ha enfundado en un impactante vestido largo azul de cuello caja, manga tulipán y cuerpo ceñido que marcaba su barriguita coronado con una teatral capa que partía de los hombros y se dividía en la cola. Este modelo, que no ha tardado en colapsar las redes sociales, pertenece a la firma británica Safiyaa, una casa que ha conquistado anteriormente a personajes como Kate Winslet, Jennifer Lopez o Eva Longoria, y está disponible en su web por 1.241 euros.
La llamativa capa que adorna el vestido hace que el estilismo de la esposa del príncipe Harry recuerde a los grandes diseños que las celebrities pasean por las alfombras rojas más importantes, ya que es uno de los recursos más utilizados de las actrices para aportarles un toque diferencial a sus looks. No es la primera vez que Meghan recurre a este tipo de diseños, puesto que en la celebración del cumpleaños de Isabel II apostó por un modelo midi que recordaba a otro similar que lució la reina Letizia. Sin embargo, nunca la habíamos visto con un vestido de gala, por lo que esta creación, además de ser especial por enmarcar su tripita, tiene doble significado al tratarse de su primero para un evento de este tipo.
Curiosamente, el tono de azul que lo tiñe es el mismo que el de la bandera de Fiji, por lo que tanto la prensa local como los seguidores de Meghan lo han interpretado como un guiño, algo que no resultaría extraño teniendo en cuenta que se ha convertido en toda una experta en enviar mensajes a través de su vestidor. Para completar el estilismo, ha sumado maxipendientes brillantes en forma de cascada y unos sencillos salones en azul marino.